El absentismo laboral como lacra para el emprendedor o el empresario.
Cualquier persona que tenga un negocio en las condiciones actuales sabe que si un trabajador se pone enfermo, causará una serie de inconvenientes a la empresa como la búsqueda una de una persona que pueda sustituir al trabajador que permanece de baja, reestructuración de los equipos de trabajo, siempre que sea posible —en algunos casos se les dobla la carga provocando los ya conocidos problemas de sobrecargas laborales— y, lo que es obvio, el gasto que supone todo ello para el empresario.
Si a todo ello le sumamos que en España hay una media de un 5,2 % de absentismo laboral según el estudio de Randstad, los costes para un negocio se convierten en un agujero negro. Muchas veces se ha escuchado que un trabajador está de baja pero algún compañero o conocido lo ha visto en otro sitio donde no debería estar, o supuestamente debería estar guardando reposo y hay indicios de que este está realizando actividades deportivas sin estar de alta. Ese tipo de problemáticas están contextualizadas con la picaresca de nuestro país y, en cierta medida, socialmente no está lo suficientemente castigado, ya que la figura del empresario es el antagonista de esta película.
Las sospechas como inicio de la investigación
Está claro que cuando el río suena, agua lleva. Tener la sospecha de que un trabajador que en ciertas épocas del año se da de baja, o que ciertos días del mes hay un patrón que se repite o que constantemente está de baja puede hacer sospechar que esta persona se está tomando “unos días libres” para su propio beneficio a costa de la empresa.
Este comportamiento es una lacra, ya no solo por los costes que repercute a la empresa, sino porque aquellos compañeros que están en su pleno derecho y sus enfermedades son de carácter honrado serán metidos en el mismo saco de la desconfianza. Para ello, este despacho se dedica a realizar las investigaciones adecuadas para concluir si un empleado es honrado en su estado de salud o simplemente está aprovechándose del sistema en su propio beneficio.
¿Tengo que esperar a que la investigación la solicite la mutua si tengo sospechas de fraude?
Como empresario, se puede solicitar la investigación al margen de que la mutua pueda hacer su investigación paralela. Es común que la propia empresa sea quien emprende este tipo de servicios ya que, al tener más cercanía con el trabajador, es probable que cuente con más información que pueda ayudar a descubrir la verdad y de forma más eficiente.
Por otro lado, al igual que cuando se realiza una investigación para una mutua, el empresario va a contar con un informe con las pruebas suficientes para presentar en un juicio o tener el suficiente peso para que el trabajador que está causando una baja fingida pueda ser despedido procedentemente. También hay que reseñar que, en el caso de que fuera necesario, podría contar con la ratificación judicial, aportando más peso en el caso de un litigio
Hay sentencias que, habiendo sido favorables al trabajador, posteriormente tras la aportación de las pruebas de un detective privado se revocó tal dictamen saliendo favorecida la empresa y declarando al trabajador con un delito de fraude.
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